Derrota y errores varios

El Clásico de los Fundadores tiene dueño, Tiburones venció por 7-34 a Osos Polares y suma su tercera victoria en la temporada, que los posiciona punteros en la tabla. Por su parte, la manada polar no consigue dar pasos firmes.

 
El sol radiante y un cielo completamente despejado sobre el campo del Club Champagnat brindaron un excelente clima otoñal que acompañó todo el desarrollo del encuentro, y a tono con ello, estuvieron los escualos.

Osos ganó el sorteo y decidieron arrancar con su primer ataque. Con lo que no contaban era con una salida rápida. Ubicados en su yarda 30, la marcha inició con el acarreo de Luis Cigarruista (RB), quien no pudo obtener ninguna ganancia. Posteriormente, Mathias Crespi fue capturado por Blas Lux (DL) que los dejó tres yardas más atrás; una vez más, Cigarruista transportó el ovoide a cinco yardas de la renovación, no obstante, emplearon el despeje en su último down.

Luego el turno fue de Tiburones, que ingresó con un tropiezo por formación ilegal que los hizo recular cinco yardas hasta sus propias 20. Pero esta unidad siempre tiene los dientes afilados, Matías Bezruk (RB) dio el primer avance, poco, solo dos, gracias a la atenta mirada de Guillermo Herrera (SS). Sin embargo, las contiguas arremetidas con Augusto Bazán (RB) no solo los sacaron del segundo y trece, sino que obtuvieron la renovación. En el segundo intento de esta nueva serie, recibió el handoff de su mariscal Allan Kotliar, sus compañeros le abrieron camino y logró introducirse por izquierda, en una corrida que no culminó sino hasta llegar a la zona de anotación. Tras varios inconvenientes en el extra, Tiburones abrió el marcador 0-6.

La posterior entrada de Osos dejó entrever yerros que sufriría en el resto de la primera mitad. La manada intentó ganar terreno mediante el acarreo, en dos downs obtuvieron un total de siete yardas con Nicolás Aguirre; acto seguido, Crespi es capturado por Fernando Falluca (FS) y los hace retroceder hasta casi volver a empezar con un solo down restante. En esta circunstancia, la mejor opción siempre es posicionar lo más alejado posible al rival, pero en este despeje, Tomás Mandelli devuelve por derecha con una corrida de poco más de mitad de campo para colocar el 0-13, extra convertido por Mariano Smilasky.

Después de la devolución del kickoff, en la que cometieron infracción, Osos se ubicó peligrosamente en su yarda 5; Cigarruista los aleja hasta las ocho. El riesgo continuaba latente y en el siguiente intento, un fumble que es recuperado por la defensiva escuala los dejó muy cerca de su propia zona de anotación.

Los liderados por Kotliar ya posicionados, tuvieron dos intentos poco productivos, en el primero solo avanzaron una yarda, en la siguiente retrocedieron hasta las 13 por invasión de zona neutral y, aun así, con su poderío terrestre obtuvieron otro touchdown marcado por Bazán; por lo que, luego del extra anotado por Smilasky, la diferencia aumentó a 0-20.

Todo se le hizo cuesta arriba a la ofensiva polar y la primera parte aun no terminaba. Desde su yarda 28, Crespi comenzó el ataque haciendo empleo de la alternativa aérea pero, durante la jugada, por conducta antideportiva de la defensa de Tiburones, les dieron 15 yardas y por lo tanto fue renovación automática. Ahora en las 43, la capitalización de las yardas llegó mediante Nicolás Moresi hasta las 37 contrarias; el acarreo de Cigarruista los colocó tres más por delante, y en su último down, el intento de pase se frustró con la intercepción de Mandelli que la atrapó en sus 28 y continuó su rumbo hasta las 44 yardas de la manada. Para empeorar aun más la situación, por penalización ganaron 15 más.

Mientras que, por parte de los dirigidos por Kotliar, en cada ingreso de la unidad ofensiva a pesar de que al principio siempre tuvieron un traspié, dominaron el avance por tierra. Luego de una infracción, se fueron al primero y quince, a partir de ahí las corridas fueron de Bazán y Bezruk, para finalmente ser Bazán quien consiguiera renovar intentos. Posteriormente, solo dos down fueron suficientes para llegaran a la end zone y una vez más, mediante Kotliar y su corredor más efectivo, Bazán. Con lo que, el resultado de 0-27 evidenció una contundente superioridad de Tiburones.

Y la situación no mejoraría para Osos, durante su serie ofensiva, los acarreos con Cigarruista eran mínimos, el mariscal fue capturado por el Herrera tiburón, y si algo les faltaba, un mal snap en el punt dejó a la defensa muy comprometidos, en su propia yarda 10.

Los encabezados por Kotliar no desperdiciaron la oportunidad, en el primer intento un pase a Mariano Smilasky los hacía festejar un nuevo touchdown, que fuego no fue convalidado pero que dejaba de manifiesto que no bajarían su ritmo. Dos downs después, lo que anticiparon lograron concretarlo con avances terrestres de Bazán que incrementó aun más la diferencia a 0-34.

No obstante, Osos Polares no se iría con su tanteador en cero. Los puntos llegaron de la mano del equipo especial en la devolución de la patada de salida. Cigarruista fue el encargado de devolver el balón, sorteando a sus adversarios y corriendo gran parte del campo de juego hasta la zona de anotación, tras el extra de Pablo Giglio, el resultado quedó 7-34.

Para la segunda mitad no se efectuaron modificaciones en el tanteador pero sí hubo puntos a destacar en Osos Polares.

La ofensiva de la manada tuvo poca participación, lo más cerca que estuvieron de conseguir una anotación fue, luego de una renovación a través de acarreos, por medio de pases a Moresi y Jan Lucas De Hoop que los dejó a escasas cuatro yardas, aunque no consiguieron transformarlas en puntos. Y, a su vez, tampoco se vieron los errores fatales que le permitieran sacar provecho a sus adversarios.

Por otro lado, la unidad ofensiva de Tiburones no logró ser tan punzante como antes, Bazán no consiguió tener la misma penetración, y también aprovecharon la ventaja obtenida  para cambiar de corredor e intentar quebrar la defensa con Bruno Minnozzi. Y en esto tuvo que ver el cambio notorio de la defensa Osos, la primera línea entró mucho más segura, los linebackers se hicieron mucho más presentes; Nicolás Moresi, Christian Brangold y Brian Tomada fueron muy importantes en esta segunda parte. Esta unidad, recuperó un balón, hizo bastante más trabajoso el ataque de los escualos y no permitió que se introdujeran en su zona de anotación. El equipo especial también contribuyó a ello, los arrinconaron entre sus 5 y 10 yardas, dejándoles prácticamente casi todo el terreno por recorrer.

Este encuentro fue de lo más duro que enfrentó la manada polar y, de ahora en adelante, ya habiendo todos los equipos tenido la oportunidad de corregir aspectos y perfeccionar otros, serán mucho más subidos de nivel. La semana siguiente, Osos Polares tiene fecha libre y deberá trabajar mucho y ordenar a su ofensiva para la próxima fecha siete en la que recibirá a Legionarios, en la apertura de la jornada.

Por Pamela Lemuz
Foto de Tapa: www.ososfootball.com