Durísimo choque con un clásico rival

Derrota contra Tiburones en la septima
La jornada de la fecha 7 culminó con el encuentro entre Osos polares y Tiburones. La contundente victoria de los visitantes por 36 a 12 sobre la manada los colocó entre las primeras posiciones. Mientras que los locales se ubican antepenúltimos en la tabla.

Con la tarde cayendo y las temperaturas bajando, el equipo Escualo se encargó de traer calor sobre el campo de juego y como siempre fueron un férreo rival.
Si bien arrancaron atacando, no consiguieron nada en esta primera parte, pero, la pronta salida de la ofensiva Polar con un safety para el 2-0, le dio la posibilidad de mostrar lo que se vendría. En este contexto, en segundo ataque que comenzó desde las 35 yardas de sus oponentes, Mariano Smilasky corrió y se abrió campo eludiendo a su marca para atrapar el pase proveniente de su mariscal Allan Kotliar y concretar así sus primeros tantos en la zona de end con punto extra incluido, 9 a 0 se abría el marcador en favor de Tiburones.
Al igual que en el ataque, la defensa del conjunto rojo no evidenció ninguna fisura, muy segura y con movimientos rápidos se ocupó de no ceder terreno a sus adversarios y devolver a su equipo a la ofensiva. La táctica que les resultó fue la que emplearon ganando por los laterales, tal como en la primera, ampliaron la diferencia esta vez con un pase a Matias Bezruk que ingresó y sumó 6 para poner el tanteador 15 a 0.
Por otra parte, el conjunto Polar no logró encontrar su propio ritmo juego y por consiguiente no represento mayores dificultades para sus rivales. Sin embargo, un fumble recuperado por Brian Tomada en el segundo intento de Tiburones, hacía parecer que el equipo empezaba a despertar. Con el balón en su poder y dispuestos para el ataque, Smilasky acabó de una forma eficaz con la incipiente pugna de la Manada, al interceptar un pase lanzado por Brian Prigoshin.
De esta forma, la unidad dirigida por Fernando Falluca volvió a acometer, luego de lograr obtener varias yardas y posicionarse en la 35, nuevamente Bezruk se apropio del balón lanzado por Kotliar y amplió la brecha 22-0, con punto extra de Smilasky. Sin más nada por destacar, los Escualos se fueron al descanso exhibiendo un despliegue estupendo.
Para la segunda mitad, Osos comenzó con la posesión de la ovalada pero no consiguió nada positivo. No así sus oponentes, que sin sacar el pie del acelerador, continuaron cosechando puntos y esta vez con anotación de Fabio Garibaldi Diniz y completó la conversión Smilasky para el 29-0.
La unidad al mando de Hugo Ferreyra, con este resultado tan adverso, no se dio por vencida y después de obtener varias yardas desde las 30 propias, Rubén Córsico logró descontar en el tanteador y dejarlos 27 – 6 abajo.
Pero, la dupla afianzada de Kotliar – Bezruk se encargó en la siguiente jugada de prolongar las distancias y dejarlos 36 a 6, sin olvidarnos de Smilasky que es la otra parte importante al momento de sumar en los palos.
Pese a ello, hasta allí llegarían las anotaciones por el lado de los visitantes. El turno ahora sería del conjunto de azul, quienes con un cambio de mentalidad, avanzaron desde su propia yarda 27 y con una arremetida valiosa consiguieron romper con la dura defensa y llegar hasta la yarda 6 de los Escualos. Desde esta posición, en su tercer intento Brian Prigoshin, después de varias frustraciones, entró por el medio y se sacó las ganas que venía acumulando y los situó finalmente 36 a 12.
En los que restó del encuentro, Osos manifestó un cambio positivo en sus dos frentes. Desde la ofensiva, ganaron metros que en la primera parte del partido les resultaron muy difíciles pero aún con esta mejoría no adquirieron más puntos. Por el lado de la defensa, propusieron una reacción más rápida de la que venían mostrando y ejercieron buena presión limitando el avance de sus contrincantes.
Con el impetuoso y constate ataque de Tiburones y la variante en la Manada Polar, se vivió un muy buen segundo tiempo, realmente atractivo para los que se encontraban presentes.
La siguiente fecha Osos Polares tiene fecha libre y la aprovechará para convencer no sólo a los demás, sino a ellos mismos que son capaces de dar mucho más batalla a sus oponentes.

Por Pamela Lemuz