La victoria es del primero que anota

Caida en el clásico
La décimo tercera fecha arrancó con el segundo encuentro del Clásico de los Fundadores, y como en el primera vuelta, si bien no fue por el mismo resultado, Tiburones se quedó con la victoria frente a Osos Polares por 27-0.

De este modo, los Escualos se afianzan en lo más alto de la tabla de posiciones. Mientras que la Manada, al obtener una nueva derrota y no salir del último puesto, se les complica aún más las posibilidades de conseguir un lugar en los playoffs.
Un día con temperaturas bajas parecería que haría que la Manada se moviera en su ambiente natural. Así comenzó, con una primera mitad en donde los que se batían en un verdadero duelo eran las potencias de ambas defensas, que demostraron ser la parte más activa y con mayor eficiencia en sus participaciones.
La salida en el kickoff de Osos posicionó a Tiburones en su ataque inicial en sus propias 30 yardas. Con la ausencia de su habitual mariscal de campo Alan Kotliar y en su lugar Tomás Goñi Guerrero, la ofensiva tuvo que acomodarse. En el primer intento, sólo consiguieron 3 yardas, frenados por Adrián y Mariano Geremia. En el segundo, avanzaron 5 yardas por tierra y en los próximos intentos los Escualos hicieron uso del tiempo muerto producto de una muy buena barrera que plantearon los visitantes, y en la que cabe destacar a Edgardo Noriega, Nicolás Alberto y Ulises De Luca que lograron sofocarlos.
Ahora el turno de sería del conjunto de azul, partiendo de los 39 en su campo, pero si su defensa fue muy buena, la de los locales resultó ser más funcional al lograr que su ofensiva volviera al campo de juego después del tercer intento, luego de que Mariano Smilaski atrapara el pase que Brian Prigoshin dirigía a su wide receiver.
Se dio una nueva chance de rearmarse para Tiburones, pero acá, la defensa polar afirmaría su poderío. Posteriormente al incipiente ataque en el que sólo avanzaron dos yardas, Matthew Trumbull devolvió el ataque a su equipo al recuperar el balón.
Acorde a lo que se venía mostrando, toda la primera etapa se caracterizó por los vaivenes en las salidas de las ofensivas de ambos equipos. Lo único que hay por acentuar por el lado de los Escualos es una sola renovación, que a su vez estuvo deslucida porque se mantuvieron dentro de su campo, empezaron en 26 yardas y después simplemente recularon hasta sus 9 y medio yardas. Por otra parte, los dirigidos por Hugo Ferreyra intentaron sumar en los palos desde los 30 rivales pero la ovalada se quedó en la puerta y que de haber entrado habría sido significativo; más tarde, casi hacia el final, estuvieron muy cerca de la zona de end adversaria con acarreos que empezaron desde los 19 y medio de Tiburones descontando en 14 y medio, 9 y medio, pero este progreso finalizó por el free safety Fabio Garibaldi Diniz cuando atrapó un balón perdido en la yarda 9.
Con estos hechos, claramente, el protagonismo lo tuvieron ambos sistemas defensivos que mantuvieron sus marcadores en cero y trataron de que sus ofensivas tengan mayores posibilidades de anotación, volviéndolos al campo de juego y obstruyendo el avance del rival en los momentos justos.
En la segunda mitad, la Manada empezó el ataque en los 11 de su terreno, ganó yardas, consiguió renovar intento, pero aún así, en su última oportunidad recurrió al despeje porque no pudo salir de su campo.
Luego de la patada del tight end Pablo Catala, la cuadrilla de rojo se posicionó en sus propias 12 yardas. En su primer intento retrocedió a los 11, pero en el segundo Augusto Bazán con una sola corrida le dio al equipo una renovación. Acto seguido, Goñi desde las 38 yardas suyas volvió a darle el balón a Bazán quien rompió con la sólida defensa Polar abriéndose del medio hacia afuera y terminó ingresando en el end rival cosechando sus primeros puntos. Para completar la jugada Mariano Smilasky fue el encargado de convertir en los palos dejando el marcador 7-0.
A partir de este momento, todo se haría cuesta arriba para la Manada. Su segundo ataque iniciaba con dificultades, arrancaron desde sus 9 yardas y por una infracción retrocedieron cinco. Con una aéreo fueron hasta los 10, en el próximo volvieron a los 9 y una nueva falta los llevó a sus 4 yardas. En este último intento sufrieron un safety obtenido por Nicolás Lange para poner el tanteador 9-0.
Sin dejar respirar a sus adversarios, el conjunto al mando de Fernando Falluca y Guillermo Herrera, con salida desde sus 32, tímidamente avanzó dos yardas, en la siguiente, Garibaldi recibió el aéreo proveniente de Goñi en los 30 opuestos y de allí inició su andar sin parar hasta anotar un touchdown ampliando la diferencia a 15-0.
Por cada reacción en la que aparecía Osos, hasta en la que conseguía la 1st & 10, Tiburones los acorralaba obligándolos a recurrir al despeje y por más que estos después los ubicaran en su propio campo, ellos disfrutaban de hacer nados largos. Partieron de sus 11 yardas, Goñi lanzó un aéreo para Bazán que se deslizó por todo el campo de juego concretando un nuevo touchdown y dejando al equipo arriba por 21-0.
Pero acá no se terminarían las hazañas de los Escualos, con más tiempo por delante, dieron una rápida salida a la ofensiva de los visitantes y se dispusieron a arremeter nuevamente. Un jugador muy importante en este enorme cambio que demostró la desválida ofensiva del primer tiempo fue Bazán, en esta oportunidad emprendieron desde sus 19 yardas y él asumió las responsabilidades, en principio logrando renovar luego de dos acarreos. Y a continuación, colocándolos en los 39 de su terreno. Esta vez, Goñi optó por buscar a Smilasky quien respondió favorablemente ingresando en la zona de end y clavó el marcador en 27 a 0.
Si nos basamos en el dicho que dice la victoria es de quien convierte primero, esto es totalmente aplicable a este encuentro en donde, si bien en la primera etapa fue más una pelea de las defensas, la ofensiva Polar fue levemente mejor y estuvo cerca de convertir puntos. Sin embargo, en la segunda Tiburones consiguió marcar primero, desestructuró todo lo bueno que había mostrado la Manada y desde allí no se cansó de visitar el end de sus rivales.
Osos Polares tendrá dos semanas para enfocarse en el próximo partido en el que enfrentará a Corsarios, que se ubica tercero en la tabla de posiciones. Y por delante, le resta disputar dos partidos más que fueron reprogramados a causa de las lluvias, primero frente Cruzados y luego ante Legionarios..

Por Pamela Lemuz